A fuego lento.
- Martin Simental
- 1 feb 2023
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 16 mar 2023
Escuché esta analogía de cocinar a fuego lento y las metas que nos ponemos en la vida, y me gustó.

A pesar de que no puedo evitar querer cantar la canción con este título…no encontré otro mejor para explicarme.
Escuché esta analogía de cocinar a fuego lento y las metas que nos ponemos en la vida, y me gustó.
Hay que tener paciencia, vivir observando, probando y sabiendo que el resultado vendrá sin necesidad de llevarnos al punto de ebullición.
No podemos acelerar el proceso.
No digo que no hagamos nada mientras dejamos que el tiempo haga lo suyo.
Consistentes, pero sin prisa.
El fuego lento nunca deja de calentar.
No deja de hacer su trabajo.
Y no tengo ni gota de chef, pero sé que es una cocción suave, mucho más medida, con menos probabilidades de quemar y con resultados deliciosos.
No digo que la llama alta no sea útil, y como en la vida, habrá cosas que así deben de ser hechas.
Pero en cuanto a las metas que nos ponemos…no hay que sentir impaciencia.
No porque no esté echando humo y chispas no significa que no sea importante lo que estoy haciendo.
Hay que recordar que dejamos todo en orden para que las cosas fluyan, seguir picando lo que haya que agregar, probar, detenernos a ver el punto en el que estamos. Y no perder de vista el resultado que estamos esperando.









Comentarios